Durante mucho tiempo se ha asociado viajar después de los 65 años con hacerlo despacio, cerca de casa o, directamente, con dejar de explorar el mundo. Sin embargo, la realidad es muy distinta. Cada vez son más las personas que aprovechan esta etapa para cumplir ese viaje pendiente, descubrir nuevos destinos o recorrer lugares con los que siempre habían soñado.
Eso sí, todavía existen algunos mitos que hacen que muchas personas renuncien a viajar por miedo o por creer que ya no es el momento. En este post desmontamos algunas de esas falsas creencias y te contamos por qué la edad nunca debería ser un obstáculo para seguir viviendo nuevas aventuras. ¡Vamos allá!
«Ya soy demasiado mayor para hacer un gran viaje»
Este es, probablemente, el mito más extendido. Muchas personas creen que los grandes viajes están reservados para la juventud, cuando en realidad sucede justo lo contrario. Después de los 65 suele haber más tiempo, más libertad para organizar escapadas fuera de temporada y una forma diferente de disfrutar cada destino, sin prisas ni horarios marcados.
Viajar no entiende de edad, sino de ganas. Lo importante es elegir un destino que se adapte a tus preferencias y preparar el viaje con tranquilidad. Y, por supuesto, hacerlo acompañado de un seguro de viaje que te permita disfrutar con la confianza de saber que estarás protegido ante cualquier imprevisto.
«Si me pasa algo, la sanidad del destino me atenderá igual»
Es cierto que en algunos países, especialmente dentro de Europa, existen acuerdos sanitarios que facilitan la atención médica. Sin embargo, eso no significa que todos los gastos estén cubiertos ni que la asistencia sea siempre gratuita.
Por eso es recomendable contratar un seguro de viaje internacional con una amplia cobertura médica. Nuestro seguro de viaje Select incluye gastos médicos ilimitados, una protección especialmente interesante cuando viajamos a destinos donde la asistencia sanitaria puede resultar muy costosa.
«Si tengo que ingresar en un hospital, ya me las arreglaré»
Nadie quiere pensar en esta posibilidad antes de viajar, pero es importante saber qué ocurriría si surgiera una hospitalización durante las vacaciones, especialmente cuando viajamos con nuestra pareja o incluso solos.
Con un buen seguro de viaje no solo cuentas con asistencia médica. También puedes disponer de coberturas como el desplazamiento y alojamiento de un familiar para acompañarte si fuera necesario. Una ayuda que aporta mucha tranquilidad cuando estamos lejos de casa.

«Prefiero no salir de Europa por si ocurre algo»
Muchos viajeros descartan destinos como Estados Unidos, Canadá, Japón o Australia pensando que son demasiado complicados o arriesgados. Sin embargo, hoy en día viajar a cualquier parte del mundo es mucho más sencillo de lo que parece, siempre que se haga con una buena planificación.
Precisamente en este tipo de destinos es donde un seguro de viaje cobra todavía más importancia. Contar con asistencia médica, repatriación o ayuda ante cualquier incidencia permite disfrutar del viaje con mucha más tranquilidad.
«Viajar después de los 65 es demasiado arriesgado»
La edad, por sí sola, no debería impedirte seguir descubriendo el mundo. Lo realmente importante es adaptar el viaje a tus preferencias, planificar los desplazamientos con calma y viajar con la protección adecuada.
En ERGO Seguros de Viaje contamos con soluciones específicas para viajeros sénior, pensadas para que puedas seguir disfrutando de nuevas experiencias con la tranquilidad de saber que cuentas con un respaldo si surge cualquier imprevisto.

«Ya he viajado suficiente»
Siempre hay un destino pendiente, una cultura por descubrir o un paisaje que todavía no has visto. Muchas personas encuentran precisamente después de los 65 el momento ideal para hacer ese gran viaje que habían pospuesto durante años por falta de tiempo.

Viajar sigue siendo una forma de aprender, disfrutar y crear recuerdos, independientemente de la edad. Porque las mejores aventuras no entienden de fechas de nacimiento.
Cumplir 65 años no significa dejar de viajar. Al contrario: para muchas personas supone el comienzo de una etapa con más tiempo para descubrir el mundo y disfrutar de cada experiencia de otra manera.
Lo importante es dejar atrás los mitos, planificar el viaje con tranquilidad y contar con un seguro de viaje que te acompañe antes y durante las vacaciones. Porque cuando la protección está resuelta, solo queda hacer una cosa: seguir sumando destinos a la lista.