Europa está salpicada de castillos y palacios que parecen capaces de transportarnos a otra época. Fortalezas medievales levantadas para defender territorios, residencias reales concebidas para demostrar poder o construcciones románticas que parecen salidas de un cuento convierten cualquier ruta por el continente en un auténtico viaje por la historia.
Y lo mejor es que muchos de ellos pueden convertirse en la excusa perfecta para descubrir también todo lo que los rodea. Desde Sintra hasta Baviera, pasando por el Valle del Loira o el norte de Gales, hemos seleccionado siete castillos de Europa que merece la pena visitar al menos una vez. Prepara la cámara, calzado cómodo y ganas de viajar, porque comenzamos nuestra particular ruta entre torres, murallas y salones reales. ¡Vamos allá!
Palacio da Pena, Sintra (Portugal)
Ubicados en las colinas de Sintra, el Parque y el Palacio da Pena son fruto del reinado de Fernando II y la mayor expresión del romanticismo del siglo XIX en Portugal, denotando claras influencias de los estilos arquitectónicos manuelino y morisco. El palacio se alza en lo alto de una colina, lo que permite contemplar sus coloridas torres desde cualquier punto del parque. El camino hasta el castillo está repleto de plantas de más de quinientas especies, espectaculares lagos y estanques con los que deleitarse en el ascenso hasta el Palacio da Pena.
Si decides aprovechar la visita al Palacio da Pena para descubrir Sintra, Lisboa y otros rincones de Portugal, no olvides incluir el seguro de viaje al planificar tu escapada. Aunque puedas utilizar la Tarjeta Sanitaria Europea para recibir la asistencia sanitaria pública necesaria en las condiciones establecidas en el país, esta no sustituye a un seguro de viaje ni contempla situaciones como una posible repatriación. Viajar protegido te permitirá disfrutar de la escapada con un respaldo mucho más completo.
Alcázar de Segovia (España)
Esta fortificación de piedra está ubicada en el casco antiguo de Segovia. Se eleva sobre un peñasco rocoso por encima de la unión de los ríos Eresma y Clamores, cerca de las montañas de Guadarrama. Es uno de nuestros castillos más distintivos, con una impresionante estructura que recuerda a la proa de un barco.
El Alcázar fue construido originalmente como una fortaleza, pero desde entonces ha sido palacio real, prisión estatal, colegio de artillería real y academia militar. Esta construcción sirvió de inspiración al mismísimo Walt Disney para crear el famoso castillo de Blancanieves, con inmensas torres circulares que se elevan hacia el cielo como las del Alcázar de Segovia.
Y aunque en este caso no tengamos que salir de España, una escapada también puede torcerse antes de empezar. Si reservas con antelación alojamiento o transporte para pasar unos días descubriendo Segovia y sus alrededores, un seguro de cancelación de viaje puede ayudarte a recuperar los gastos cubiertos si finalmente tienes que anular el viaje por alguna de las causas contempladas en la póliza. Porque viajar cerca de casa no significa que nuestros planes estén a salvo de los imprevistos.
Castillo de Neuschwanstein, Bavaria (Alemania)
Sin duda el castillo del rey alemán Luis II de Baviera (mundialmente conocido como el Rey Loco) es uno de los más famosos y espectaculares de nuestro continente. Neuschwanstein fue construido en una época (1869) en la que las fortalezas ya no eran necesarias, es una emblemática construcción romántica que refleja los ideales y sueños del rey Luis II.
El castillo fue abierto al público en 1886, 7 semanas después de la muerte del rey Luis II en extrañas circunstancias (a los pocos días de ser destituido del trono y trasladado a otro castillo). En la actualidad, casi un millón y medio de personas al año visitan «el castillo del rey de cuento de hadas”, pudiendo alcanzar en verano las 6.000 visitas diarias. El castillo de Neuschwanstein es una maravillosa construcción de ensueño que merece la pena visitar. Al igual que el Alcázar, Neuschwanstein inspiró a Walt Disney para la creación de otro de sus famosos castillos, el de la Bella Durmiente.
Neuschwanstein también puede ser el punto de partida perfecto para descubrir los paisajes y pueblos de Baviera. Si estás pensando en organizar una ruta por esta región alemana, es recomendable hacerlo con un seguro de viaje para Alemania que amplíe la protección que proporciona la Tarjeta Sanitaria Europea. Además de asistencia ante determinados problemas médicos, contarás con coberturas pensadas para otras incidencias que pueden surgir durante las vacaciones.
Castillo de Conwy, Gales
Es una fortificación medieval situada en la costa norte de Gales. Fue construido por Eduardo I, durante la conquista del territorio, entre 1283 y 1289. La UNESCO considera este castillo «uno de los mejores ejemplos de la arquitectura militar de finales del siglo XIII y principios del XIV en Europa», y es Patrimonio de la Humanidad. El castillo rectangular está construido con roca local e importada y regenta un gran peñón costero, con unas bonitas vistas del río Conwy.
Si viajas hasta Conwy, merece la pena aprovechar para recorrer otros rincones del norte de Gales, una región de montañas, costa y pequeños pueblos que invita a organizar una ruta de varios días. Para disfrutarla con mayor tranquilidad, es recomendable contar con un seguro de viaje para Reino Unido. La Tarjeta Sanitaria Europea puede utilizarse para determinada asistencia sanitaria necesaria durante estancias temporales, pero no sustituye a un seguro de viaje, por lo que viajar protegido te permitirá contar con una cobertura más amplia ante posibles imprevistos.
Castillo de Chambord (Francia)
Desde 1519, un palacio se erige en las llanuras pantanosas de la región de Sologne, a las afueras de un bosque lleno de jabalís. Francisco I, el joven rey que había cosechado la gloria tras la batalla de Marignan, ordenó su construcción. Este castillo no fue su residencia permanente; de hecho, Francisco I tan sólo pasó un par de semanas en Chambord, cuyo mantenimiento resultaba muy costoso al encontrarse tan alejado de los pueblos de la zona. Era una joya arquitectónica que el rey quería mostrar a otros jefes de estado y embajadores visitantes como símbolo de su poder.
Aunque el castillo no fue terminado bajo el mandato de este rey, es uno de los pocos edificios de esa etapa que ha sobrevivido sin modificaciones importantes a su diseño original.
Chambord es solo uno de los muchos tesoros que esconde el Valle del Loira, por lo que es fácil convertir la visita en una ruta de varios días por algunos de los castillos más espectaculares de Francia. Si ese es tu plan, incluye también un seguro de viaje para Francia entre los preparativos. Además de complementar la protección sanitaria de la Tarjeta Sanitaria Europea, puede ofrecerte asistencia ante otras incidencias que esta no contempla y ayudarte a seguir disfrutando del viaje con mayor tranquilidad.
Castillo de Windsor (Inglaterra)
Éste es el castillo ocupado más antiguo y grande del mundo, y la residencia oficial de Su Majestad, la Reina de Inglaterra. Su rica historia abarca casi 1.000 años. El castillo cuenta con un área de cerca de cinco hectáreas y dispone de:
- Impresionantes apartamentos estatales amueblados con tesoros de la Colección Real.
- La Capilla de San Jorge, uno de los edificios eclesiásticos más bonitos de Inglaterra y el lugar de entierro de diez monarcas.
- La Casa de Muñecas de la Reina Mary, una obra maestra en miniatura.
La cercanía de Windsor con Londres hace que sea muy sencillo incluir el castillo en una escapada a la capital británica. Antes de viajar, además de revisar la documentación necesaria para entrar en Reino Unido, conviene contratar un seguro de viaje internacional. Así contarás con asistencia y otras coberturas ante posibles incidencias durante tus vacaciones, más allá de la atención sanitaria a la que puedas tener acceso con la Tarjeta Sanitaria Europea.
Castillo de Hohenwerfen, Werfen (Austria)
El poderoso Castillo de Hohenwerfen se ha erigido sobre un pilar de roca escarpada de 155 metros de altura sobre el valle de Salzachtal durante casi un milenio. Sus imponentes fortificaciones se construyeron al mismo tiempo que la fortaleza y son una de las mejores defensas de finales de la época medieval. A lo largo del tiempo, este castillo ha sufrido innumerables ataques y asedios, y ha acogido a varios gobernantes y señores como prisioneros, como es el caso del arzobispo Wolf Dietrich von Raitenau.
El castillo de Hohenwerfen se encuentra a unos 40 kilómetros de Salzburgo y puede convertirse en una magnífica parada dentro de una ruta por Austria. Si vas a recorrer la región y disfrutar de sus paisajes alpinos, viajar con un seguro de viaje internacional te permitirá hacerlo con un respaldo adicional ante problemas médicos u otros imprevistos. Recuerda que la Tarjeta Sanitaria Europea es útil para acceder a la sanidad pública en determinadas condiciones, pero no cubre todas las situaciones que pueden producirse durante un viaje.
Portugal, España, Alemania, Gales, Francia, Inglaterra o Austria. Europa está llena de castillos capaces de convertir una escapada en un pequeño viaje a través de siglos de historia. Algunos sorprenden por su arquitectura, otros por los paisajes que los rodean y muchos son, además, el punto de partida perfecto para descubrir ciudades, pueblos y regiones que merecen varios días de viaje.
Así que, si alguno de estos castillos ya ha entrado en tu lista de próximos destinos, empieza a preparar la ruta y no olvides viajar protegido. Incluso dentro de Europa, la Tarjeta Sanitaria Europea no sustituye a un seguro de viaje, ya que existen situaciones que quedan fuera de su cobertura, como la repatriación o determinadas incidencias que pueden surgir durante las vacaciones.
Con un buen seguro de viaje podrás recorrer Europa con la tranquilidad de saber que cuentas con asistencia si aparece un imprevisto. Después solo queda elegir por cuál empezar: ¿los colores del Palacio da Pena, las torres de Neuschwanstein o una ruta completa por los castillos del Loira?