Viajar por todo el mundo y conocer culturas y costumbres diferentes es una experiencia difícil de olvidar. Sin embargo, no siempre hace falta coger un avión y recorrer miles de kilómetros para descubrir lugares sorprendentes. A veces, algunos de los mejores viajes empiezan mucho más cerca de casa.
Un fin de semana, un puente o unos pocos días libres son suficientes para preparar una escapada y redescubrir la enorme variedad de paisajes, patrimonio, gastronomía y tradiciones que ofrece España. Más allá de grandes ciudades como Madrid, Barcelona o Valencia, nuestro país está lleno de pequeños municipios que conservan siglos de historia y que son perfectos para cambiar de aires sin necesidad de organizar unas largas vacaciones.
Eso sí, que el destino esté cerca no significa que no pueda surgir un imprevisto. Una escapada por España también puede implicar reservas de alojamiento y transporte realizadas con antelación, por lo que merece la pena pensar en cómo proteger ese dinero si finalmente no podemos viajar. Pero de eso hablaremos más adelante. Primero, toca elegir destino.
Sigüenza (Guadalajara)
Uno de los grandes atractivos de Sigüenza aparece incluso antes de llegar. Su silueta, dominada por la catedral y el castillo, anticipa el carácter medieval de una localidad perfecta para recorrer sin prisas. Su casco histórico invita a caminar por calles empedradas y descubrir edificios que recuerdan la importancia que tuvo la villa durante siglos.
La Catedral de Santa María es una de sus visitas imprescindibles, junto con la Plaza Mayor, la Casa del Doncel y el castillo, convertido actualmente en Parador. También merece la pena acercarse a alguno de sus miradores y completar la escapada descubriendo la gastronomía de la zona. Una opción perfecta para un fin de semana a poco más de una hora de Madrid.
Chinchón (Madrid)
Situado al sureste de la Comunidad de Madrid, Chinchón es uno de esos destinos que demuestran que no hace falta alejarse demasiado de la capital para sentir que hemos cambiado completamente de escenario. Su gran protagonista es la Plaza Mayor, con sus característicos balcones de madera, alrededor de la cual se concentra buena parte de la vida de la localidad.
Pero Chinchón ofrece mucho más. Merece la pena visitar la Iglesia de Nuestra Señora de la Asunción, donde se conserva una obra de Goya, la Torre del Reloj, el Teatro Lope de Vega o el Castillo de los Condes. Y, por supuesto, hay que dejar tiempo para su gastronomía y sus productos tradicionales, entre los que destacan el ajo, el aceite, el vino y su famoso anís.
Trujillo (Cáceres)
A unos 45 kilómetros de Cáceres encontramos una de las localidades monumentales más impresionantes de Extremadura. La Plaza Mayor de Trujillo, presidida por la estatua ecuestre de Francisco Pizarro y rodeada de palacios y edificios históricos, es el mejor punto de partida para descubrir una ciudad marcada por diferentes épocas.
Desde allí, merece la pena subir hacia el castillo y recorrer tranquilamente su casco histórico, descubriendo lugares como el Palacio de los Duques de San Carlos o la Casa Museo de Pizarro. Su extraordinario patrimonio también ha convertido Trujillo en escenario de numerosas producciones audiovisuales, entre ellas Juego de Tronos. Y después de tanta historia, nada mejor que sentarse en alguna terraza y descubrir la cocina extremeña.
Pedraza (Segovia)
Atravesar la Puerta de la Villa de Pedraza es casi hacer un pequeño viaje en el tiempo. Esta localidad medieval segoviana conserva un conjunto histórico excepcional, con calles empedradas, casas blasonadas, palacios y una Plaza Mayor porticada que constituye uno de sus rincones más reconocibles.
Su castillo, la antigua cárcel y sus pequeñas calles hacen que una de las mejores formas de conocer Pedraza sea simplemente pasear sin rumbo. Además, sus restaurantes, tiendas de artesanía y pequeños comercios convierten la visita en un plan perfecto para pasar el día o disfrutar de un fin de semana recorriendo también otros rincones de la provincia de Segovia.
Santillana del Mar (Cantabria)
Santillana del Mar es una de las grandes joyas históricas del norte de España. Su casco antiguo, de calles empedradas y edificios de piedra, conserva numerosos palacios y casonas construidos entre los siglos XIV y XVIII, con la Colegiata de Santa Juliana como uno de sus principales monumentos.
A pocos kilómetros se encuentra además uno de los conjuntos prehistóricos más importantes del mundo: Altamira. La visita al Museo Nacional y Centro de Investigación de Altamira permite conocer la historia de la famosa cueva y contemplar la Neocueva, una reproducción de su espacio original. Y si quieres completar la escapada junto al Cantábrico, puedes acercarte hasta la costa y descubrir rincones como la playa y la ermita de Santa Justa.
Cadaqués (Girona)
La Costa Brava está llena de pueblos con encanto, pero Cadaqués tiene una personalidad difícil de confundir. Sus casas blancas, sus calles estrechas y empedradas y el Mediterráneo como telón de fondo han convertido esta antigua localidad pesquera en uno de los destinos más emblemáticos de Girona.
Además de pasear por el casco antiguo y disfrutar de sus pequeñas calas, merece la pena acercarse hasta Portlligat, donde se encuentra la Casa-Museo Salvador Dalí, y recorrer algunos de los paisajes del cercano Parque Natural del Cap de Creus. Arte, mar y naturaleza se juntan aquí para crear una escapada que apetece alargar algún día más.
Toro (Zamora)
Toro es conocida internacionalmente por sus vinos, pero limitar la visita a sus bodegas sería perderse buena parte de su encanto. La localidad zamorana posee un importante patrimonio histórico, encabezado por la Colegiata de Santa María la Mayor, además del Alcázar y numerosos edificios religiosos y palacios.
También merece la pena pasear sin prisas por su casco histórico y acercarse hasta el mirador del Espolón para contemplar el paisaje sobre la vega del Duero. Y, naturalmente, una escapada a Toro es una magnífica oportunidad para descubrir la gastronomía zamorana y conocer más sobre los vinos de la Denominación de Origen Toro.
Mojácar (Almería)
Mojácar es uno de los pueblos blancos más reconocibles de Almería. Encaramado en lo alto de una montaña, su entramado de casas blancas contrasta con el paisaje y el azul del Mediterráneo. Una vez dentro, sus calles estrechas, miradores y balcones llenos de flores invitan a recorrerlo tranquilamente y detenerse en cada rincón.
Entre sus lugares de interés destacan la Iglesia de Santa María, la Puerta de la Ciudad y la Plaza del Parterre. A ello se suma la posibilidad de combinar la visita al pueblo con unos días junto al mar en Mojácar Playa, lo que convierte el destino en una opción especialmente atractiva para una escapada que mezcle patrimonio, gastronomía y costa.
¿Por qué contratar un seguro de cancelación para viajar por España?
Cuando pensamos en un seguro de viaje solemos asociarlo automáticamente con unas vacaciones en el extranjero. Sin embargo, una escapada por España también puede suponer una inversión importante, especialmente cuando reservamos con antelación hoteles, apartamentos, vuelos, trenes u otros transportes.
Si antes de salir surge una causa de anulación contemplada en la póliza que te impide realizar el viaje, contar con un seguro de cancelación de viaje puede permitirte recuperar los gastos cubiertos que ya habías abonado. Porque un problema de última hora ya es suficientemente incómodo como para que, además, implique perder el dinero de una escapada que finalmente no vas a poder disfrutar.
España, un país para seguir descubriendo
No importa cuántos lugares hayas visitado: siempre habrá un pueblo, una comarca o un rincón de España pendiente. Desde villas medievales hasta pequeños pueblos costeros, tenemos destinos perfectos para improvisar una escapada o preparar con tiempo unos días de desconexión.
Y si eres de los que reservan alojamiento y transporte con antelación, proteger esos gastos con un seguro de cancelación de viaje puede darte un extra de tranquilidad desde el momento en el que empiezas a organizar el viaje. Ahora solo queda la parte más difícil: decidir cuál de estos pueblos será el próximo. ¡Feliz escapada por España!